sábado, 31 de enero de 2009





Ayer salimos por primera vez al campo. Tuve oportunidad de ver con mis propios ojos
el aspecto de este país. Me llevé una gran sorpresa.

Los economistas estamos convencidos de que existe una relación directa entre la geografía de un país y las pautas de crecimiento y desarrollo de su economía. Parece evidente.

Suponemos que la localización geográfica, el tamaño, su clima, su orografía, la disponibilidad de recursos naturales como tierras y valles fértiles, su facilidad de acceso al mar, su grado de aislamiento entre montañas, y su proximidad a las rutas comerciales han sido todos factores mas o menos determinantes en el desarrollo de cada país.

La latitud, por ejemplo, determina un clima tropical en aquellos países situados sobre el Ecuador inundados con tormentas tropicales o sequías pronunciadas imposibles para una buena productividad de la agricultura. Además, las elevadas temperaturas y la humedad son caldo de cultivo para enfermedades infecciosas tropicales, que hacen imposible la productividad de los trabajadores.

Pues ahora estoy mas desconcertado que nunca. Lesotho no es un país como la mayoría de la gente se imagina en Africa: no tiene selvas, ni desiertos, ni humedad extrema, ni manglares, ni humedad tropical. Eso lo sabía, pero el paisaje me ha sorprendido mucho, a parte de su belleza.

Aquí en principio se dan algunas condiciones para un desarrollo.

La población es relativamente reducida, apenas llega a 2 millones de personas esparcida en una region montañosos en nucleos de población pequeños. Hemos visitado las capitales (Cabeceras de distrito/District Councils) de Butha-Buthe y Leribe. Cada distrito tiene 10 o 15 consejos (Councils) como los auntamientos o alcaldías.

No hay grandes aglomercaciones urbanas donde se concentran las bolsas de pobreza.

Las poblaciones dispersas son agricolas con servicios publicos aceptables.

Por lo tanto el tamaño de su mercado interno es limitado, consume poca gente, pero los mercados parecen estar abastecidos.

Existen llanuras extensas y fértiles en las “tierras bajas” con gran disponibilidad de agua. Por lo que me sorprende mucho que no haya ninguna iniciativa agrícola. NO hay proyectos agrícultura de magnitud. LEsotho NO EXPERTA ningun producto agricola a ningun lado. NI tan siquiera a su vecina Sudafrica.

Las llanuras se parecen al salvaje oeste americano que hemos visto en tantas películas, salpicadas de esas montañas erosionadas por el viento y el tiempo cortadas por caminos eternos....

jueves, 29 de enero de 2009

La Promesa de Lesotho


“La promesa de Lesoto”, con este nombre tan esperanzador han bautizado a una piedra preciosa. Se trata de un diamante de unas propiedades extraordinarias, desenterrado el 22 de agosto de 2006 en la mina de diamantes de Letseng, en las montañas de Lesotho.
Según las crónicas, se trata de la piedra más valiosa del siglo. El sueño profundo de mil montañas. En estas latitudes, las piedras, se pesan en kilates, que nadie sabe bien cómo se mide ni a que escala corresponde. La esperanza es que "La Promesa" alcance después de tallarlo, un valor de 20 millones de dólares, mientras la otra esperanza, la esperanza de vida en Lesotho es de 45 años, según la OMS.

El diario Public Eye anuncia que la prevalencia de HIV SIDA en la capital Maseru alcanza el 40-45%. EL 80 % de los pacientes del Hospital Queen Elizabeth están infectados. El país tiene en total 153 médicos, uno por cada 20000 habitantes.
El presupuesto nacional anual del ministerio de salud es mas o menos lo que cuesta La Esperanza, mas o menos el valor de un guijarro incrustado en el zapato.

domingo, 25 de enero de 2009

Un payo Poni en Lesotho


La guía Lonely Planet dice textualmente de Lesotho:

"Desplazarse por el país, es bastante fácil. Se puede llegar a casi todos los lugares ...en transporte público, que dispone de una red amplia, aunque muy lenta...
Los mejores modos de explorarlo de pueblo en pueblo son a pié y en poni."

Un hogar en las nubes


Al norte, en la frontera con el estado libre de Orange de Sudáfrica, se encuentran los distritos de Leribe y Butha-Buthe, los dos primeros distritos de nuestro estudio.

Un poco mas al Este, a 3500 metros de altitud, en en corazón de la cordillera de Drakensberg y a escasos kilómetros del parque nacional de Sehlabathebe, está Mokhotlong, el tercer distrito del estudio.

MOSHOESHOE REY GRANDE DE UN POBLADO PEQUEÑO


Moshoeshoe el Grande era el jefe de un poblado pequeño. Al rededor de 1820, huyendo de las guerras de la difaqane - la expansión británica y Boér - condujo a sus habitantes a un refugio: la región de inaccesibles montañas de Butha-Buthe y Makhotlong en la cordillera del Drankensberg. Este es justo el lugar donde yo he venido a trabajar.

Hoy casi 200 años después las montañas han cambiado poco. Mi trabajo consiste en hacer un censo de estas aldeas: los habitantes, los consejos, las comunidades indígenas, los servicios públicos, pozos de agua, carreteras, escuelas y centros de salud.

Una de las razones por las que Lesotho ha sobrevivido a lo largo de tantos años como un minusculo país completamente asilado en medio de Sudafrica, es precisamente esta condición de refugio inaccesible. El Rey Moshoeshoe se hizo famoso a lo largo de los años por su hospitalidad, su disposición para acoger y recibir a los refugiados, perseguidos, hambrientos, conversos, misioneros extranjeros, mercenarios de guerras diversas...

Confío en que las costumbres de sus herederos no hayan cambiado mucho, ya que en los próximos meses tengo que visitar 45 aldeas de 3 distritos perdidos en las montañas de Drankensberg.

thaumasía


"Asombro" (thaumasía). Parece que fue esta extrañeza ante los misterios del mundo, ante la armonía de los astros, ante la luz y la belleza que podían mostrarnos, lo que provocaba ese asombro. Asombrarse suponía descubrir lo "otro" y saber establecer esa distancia que nos permite entender. Si vivimos saturados de entorno, aplastados de noticias que no queremos o no podemos discernir; si no sabemos intuir esa lejanía necesaria para mirar, para entrever, incluso para tocar lo que nos rodea, estamos en el camino, en el mal camino, de perder la sensibilidad y, por supuesto, la inteligencia. Fue el asombro, la distancia, el no querer dar por hecho nada de lo que observábamos, lo que originó, decían los griegos, la filosofía, o sea, la curiosidad, el apego, la necesidad y la pasión por entender y entendernos.

Emilio Lledó

viernes, 23 de enero de 2009

Kapuzinski por mi cumpleaños

"Los hombres de Africa perciben el tiempo de una manera diferente. Para ellos el tiempo es una categoría mas holgada. abierta y eslástica y subjetiva. Es el hombre el que influye sobre la horma del tiempo, sobre su ritmo y su transcurso, obrando con el visto bueno de los antepasadosy los dioses. El yiempo es algo que incluso el hombre puede crear, pues la existencia del tiempo se maniefiesta a travñes de los acontecimientos y el hecho de que un acontecimiento se produzca o no, no depende sino del hombre.

El tiempo aparece como consecuencia de nuestros actos y desaparece si lo ignoramos o dejamos de importunarlo....

No puedo imaginarme mejor regalo de cumpleaños que estas palabras de Kapuscinski y, por su puesto, la botella de champán que me ha traido la gerente del hotel MASERU SUN al llegar.

Una parábola perfecta sobre Maluti


Lesotho, un país etéreo y bellísimo, está enclavado como una isla en el oceáno de Sudáfrica. Es posiblemente el país más pequeño de África, tiene la misma superficie que Galicia, 30,000 km2 y esta flotando literalmente en la corriente mas fuerte y potente de África: Sudáfrica.

Literalmente orillado por montañas sudafricanas es como un refugio montañoso, alpino, como un apéndice en la coronilla de Sudáfrica.

Lesotho es un pueblo isla formado por refugiados de la difaquane, migraciones forzadas por las sequías, el hambre y la guerra de los Boers, que buscó refugio en el cielo, en un austero paisaje montañoso que flota en las nubes que rodean la cordillera Maluti. Lesotho es el único estado del mundo que flota completamente a una altura superior a los 1500 metros de altitud, si el tiempo lo permite…

El vuelo desde Johannesburgo a Maseru, Lesotho lo hicimos en una avioneta de hélices de la compañía AIRLINK.

Al entrar en la avioneta, un panfleto avisa a los pasajeros de no inflar el chaleco dentro del avión, pro falta de espacio, como si fuesemos a estallar pr falta de espacio. El vuelo es como una metafora, un suceso inventado, una parábola de un país diminuto que, como la avioneta flota en una estratosfera insondable.

El vuelo promete unas vistas espectaculares a las montanas de Drakensberg y Maluti.

Me acompañan en el vuelo un pasajero francés, que trabaja para Naciones Unidas en un censo de población, dos comerciantes chinos y un empresario sudafricano.

Dios Sabe lo que hace



Las orillas del alma de cualquier africano están bañadas por 3 mareas místicas que se suceden e intercalan para dar forma a un mundo espirutual insondable:

El primero es el mundo real visible que le rodea por fuera: las personas, los animales, las jirafas y los rebocks, los baobas y las anacondas y el okra. También los objetos inanimados claro, es decir todo aquello equivalente a "la lealtad a tabaquería del otro lado de la calle, como cosa real por fuera," que decía Pessoa.

El alma del africano está inundada también por otra marea espiritual: la de los antepasados,
"la muerte poniendo humedad en las paredes y cabellos blancos en los hombres", una deuda heredada de generaciones que ya no están fisicamente pero que han dejado un legado de deberes, que les hace vivir y sentir como si los muertos se sentasen a comer okra con ellos todos los días y participasen en su vida real a diario conduciendo el destino de los hombres.

Pero además, el día que la ola de los difuntos no llega al alma, está la marea de los espíritus. Aunque son mucho mas independientes y no vienen a diario a comer Okra a tu casa, estan en todas partes y viven dentro de cada ser.
Los espíritus pasean por la orilla de su alma como si fuesen gente crunzando constantemente la calle, una calle misteriosa e inaccesible a todos los pensamientos, pero "imposiblemente real, evidente, y desconocidamente evidente, con el misterio de las cosas por lo bajo de las piedras y los seres" como decía Pessoa en la Tabaqueria.

Por encima de todas estas mareas está Dios.

Pessoa lo sabía. Cada mañana al ir al colegio en Durban se encontraba con camiones y autobuses con mensajes subliminales y trascendentales escritos en el parabrisas y en los guardabarros: "Dios te ve" "Dios es grande" o "Dios sabe lo que hace".

Pessoa es lo mas cercano a Dios, quizás por eso dedicó su vida profesional a escribir slogans y mensajes subliminales en una compañia de publicidad en Lisboa.


miércoles, 21 de enero de 2009

Sampedro y la Economía Humanista

"Las sociedades que no progresan, las sociedades más primitivas, no suelen deshacerse solas. Otras culturas las derrotan y las fagocitan. El capitalismo es una forma viva y se deshace. La Iglesia se ha quedado en el siglo XVI; la economía, en el siglo XVIII, y la política, en el siglo XIX. Lo único que avanza es la ciencia"

lunes, 19 de enero de 2009

Africa, 40 años después

El avión de iberia IB 6051, un airbus, despega de Barajas a las 00:30 de la madrugada del 19 de enero. Brindo, tras el despegue con una cerveza Bie-la Ecuatoriana, vestida de novia , como dicen allí cuando esta bien fria y se recubre de escarcha. Una amable señora sudafricana me acompaña con el brindis. 40 años después regreso a Africa.